¿Tu derecho es que yo no vote por mi candidato?

Square

Por Carlos Echazú Cortéz

Así de aberrante es la pretensión de quienes intentan impedir la candidatura de Evo Morales. Sostienen que con su postulación, el presidente Evo Morales estuviera vulnerando sus derechos, sin percatarse que ellos, al tratar de impedir su postulación, están vulnerando el derecho de miles de bolivianos que sí queremos votar por él.

Realmente han distorsionado tanto las cosas que su noción de democracia se ha invertido hasta el extremo. Intentan posicionar la peregrina idea de que millones de bolivianos (exactamente dos millones y medio, que es la votación que Evo obtuvo el 21 F) no tenemos derecho de votar por nuestro candidato. Que si lo hacemos, estaríamos vulnerando alguna “regla de oro” de la democracia y, a la vez violentando su derecho. Entonces, uno se pregunta: ¿cuál es esa regla de oro de la democracia que me impide votar por mi candidato?, ¿Qué derecho de otro ciudadano estaría yo violentando al votar por mi candidato?

No se dan cuenta acaso que la regla más elemental de la democracia (y del sentido común) consiste en que si tu impides a alguien votar por su candidato, estás violentando su derecho democrático más básico y a la vez violando la verdadera regla de oro de la democracia, es decir, que cada quien vote por el candidato de su preferencia.

¿Cuál es en realidad el fondo de este asunto?, ¿Tendría sentido discutir esto si el candidato en cuestión, Evo Morales, no tendría chance de salir elegido?, ¿Alguien se preocuparía de este asunto? Lo cierto es que han armado todo un revuelo, porque Evo Morales es el candidato con mayor posibilidad de salir elegido. Por eso es que el asunto cobra sentido. Entonces, se toca el fondo del asunto y se descubre que la verdadera pretensión de los “21 F”, vale decir, intentar impedir que el candidato con mayor opción se postule, porque obviamente ganará las elecciones. Lo más absurdo de todo esto es que intentan presentar esta pretensión como si fuera una defensa de la democracia.

Resumiendo: están “defendiendo la democracia” al intentar impedir que el candidato de mayor preferencia electoral se postule y gane las elecciones. Es acá donde se puede observar con mayor nitidez que sus valores democráticos están completamente invertidos. No tienen pues convicciones democráticas, simplemente los mueve el odio racista.

Eso es lo importante revelar; Una vez que se pone al descubierto la falsedad de su pretensión de defender la democracia, entonces corresponde develar sus verdaderas pretensiones: Lo que está por detrás es algo completamente antagónico y contrario a la democracia, vale decir, su odio racista, lo que no pueden ocultar en la expresión de sus rostros: Mientras gritan a los vientos que defienden a la democracia, sus expresiones los desmienten y revelan que lo único que buscan realmente es que la voluntad popular se revele en las elecciones eligiendo nuevamente  a Evo Morales, como presidente para un nuevo período.

¿Y el referéndum del 21 de febrero?, ¿acaso no es expresión de la voluntad popular? No, definitivamente, no. Es la expresión de la mentira, de la manipulación, de la burla a un pueblo. No hay ninguna legitimidad en el 21 de febrero, porque nadie puede, menos a nombre de la democracia, negarle a otro el derecho de votar por el candidato de su preferencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *