Tres visitas de otoño en Buenos Aires

Por: Juan Alberto Guerra

La colectividad boliviana residente en Buenos aires goza de una sana vitalidad política, que para algunos es incómoda y para otros es natural. Es por eso que escribimos esta crónica para incentivar en el lector la comparativa de las visitas de tres personajes representativos de la política boliviana y además su acercamiento tanto a los propios argentinos como a los bolivianos que viven ahí . Carlos Mesa ¿Intelectual y político?

Complementamos un informe anterior de visita del candidato por «Comunidad Ciudadana», Carlos Mesa, a la ciudad de Buenos Aires y su exposición en el Consejo Argentino Para las Relaciones Internacionales (CARI) donde el señor Mesa dio una sesión académica titulada: «Bolivia en elecciones, una mirada de presente y de futuro».

En esta sesión organizada por el consejo antes mencionado anteriormente se hicieron presentes personalidades notables de las relaciones exteriores en Argentina, tan es así que se encontraba presente embajador de Colombia, Luis Fernando Londoño Capurro. También se reconocieron residentes bolivianos notables de varias esferas, sobre todo la académica y de base . Mi intención como periodista era hacer una pregunta que pueda ayudarnos a comprender el rumbo político que pretende implementar el señor Mesa en su programa político.

El señor Mesa pareció reconocerme del día anterior y al parecer también decidió complementar las respuestas a las preguntas más importantes que le habían hecho en la rueda de prensa que había ocurrido un día antes en ambientes de la discoteca Tequila donde recibió a los medios de comunicación de la colectividad boliviana en Argentina. La presentación por parte del señor presidente de la CARI, Adalberto Rodríguez Giavarini, Nos hizo recuerdos a tiempos felices en los que el señor Mesa no estaba involucrado en política y se dedicaba a su oficio de periodista e historiador, aunque a veces generaba reacción entre los presentes cuando se refería a Mesa como “presidente”, a lo que del auditorio voces anónimas gritaban: – ¡ex!, ¡Ex presidente!. Antecediendo a lo que luego vendría como causa lógica.

Escuchamos su ponencia mezclada con respuestas reformuladas o más bien pulidas para no dejar resquicio a que se interprete como si se estuviera desdiciendo en lo que había hablado el día anterior en la discoteca de Liniers. Hablemos un poco de lo que dijo desde un principio para entender los hechos que ocurrieron ese día. Primero sostuvo que es complicado tener una visión neutral en el análisis político, reconociéndose a si mismo como estando en la instancia del marco de la enunciación científica cuando sabemos que eso es imposible dada su candidatura a la presidencia, es decir es factor interno de esta realidad que él trata de interpretar con neutralidad.

Está incompatibilidad al estar involucrado su interés político y sus aspiraciones presidenciales hacen que esta instancia en la que pretende explicar su visión sobre la democracia liberal sea evidente. Siguió con su discurso político de la “institucionalidad democrática”, la “división de poderes” sometida a algún tipo de sistema meritócrata de la democracia liberal burguesa, en el que su instancia política como representante de las clases medias altas y altas sean privilegiadas en la repartición de la torta del poder.

Atacó directamente al “Socialismo del siglo XXI” tildándolo de “populismo nacionalista” o “neo populismo”, típicas denominaciones liberales para denostar los procesos integracionistas de América del Sur y el Caribe que ponen en peligro el proyecto globalizador encabezado por las grandes multilaterales financieras que defiende la derecha liberal. Criticó el «caudillismo» como foco principal de su esquema de oposición al modelo del movimiento al socialismo sin embargo continuo afirmando que tanto en la esfera social como la económica no iba a hacer ningún cambio en absoluto.

Además concluyó que los procesos populistas en los diferentes países de la region no son iguales y así bajar aún más el termómetro de las sospechas que surgen sobre que en su hipotético gobierno habría una liberalización de la cotización del dólar y de la fuga de divisas sin cepo. Otra cosa que trató es el oximoron liberal de criticar la reformulación de contratos con las trasnacionales, acusando al gobierno de no haber llevado a cabo una confiscación, a pesar que las refinerías si fueron confiscadas y plenamente nacionalizadas, concluyendo que el discurso de nacionalización y socialismo es un juego semántico para explotar esto en el campo político con intenciones de practicar el «populismo».

Esto nos hace preguntarnos… ¿Acaso la derecha liberal o centro derecha está planteando llevar a acabo esta confiscación que critica al masismo de no haberla llevado a cabo? Podríamos decir también que esa estrategia discursiva solo busca atacar al contrario desde el mismo planteamiento teórico del adversario pero… ¿Están entonces ellos dispuestos a llenar estos baches resultantes que tan sagazmente notan no haber sido cumplidos por parte del gobierno del movimiento al socialismo ? Sencillamente es dudoso, tan dudoso como aducir que mantendrán el mismo modelo keynesiano de protección al mercado interno y de inversión pública en infraestructura.

Después de su exposición recibió la anuencia de la institución y su respaldo cuando su máximo representante volvió a llamarlo «presidente». Ahí dio por terminada la sesión y la gente espero que se habilitase el micrófono para hacerle preguntas. Al negarse esto comenzó un enorme escarche por parte de gente de la colectividad presente que incluso conocía a personas fallecidas de octubre negro que comenzaron a recriminarle su papel como vicepresidente del gobierno aquel.

Ese fue el recibimiento de Mesa en su segundo y último día en Buenos aires. Lo que sí es claro es que el señor mesa no calculó que en esta coyuntura el no es más un intelectual de academia, donde solo esperaría los mimos de su clase social e intelectual, sino que es un candidato a la presidencia de un país habitado por gente de diversos estratos sociales que además muchos de ellos son víctimas de la política que fue aplicada durante su mandato. ¿Qué pasó con Oscar Ortiz? El candidato por la ¿plataforma? ¿Partido? ¿Agrupación? Bautizada por sus miembros como «Bolivia dijo No» vino en la total oscuridad. No avisó a nadie más que a un círculo cerrado de personas que nunca jamás se les vio interactuando con la colectividad boliviana en ningún aspecto: ni cultural, ni social y menos políticamente hablando. En su acercamiento público publicado en sus medios y redes sociales aparecía rodeado de lo que parecería una reunión familiar en un barrio acomodado de la capital federal donde no vive ni el 1% de los bolivianos residentes en el país austral.

No brindó ninguna conferencia de prensa a los medios bolivianos de la colectividad y fue directamente a entrevistarse con personeros del gobierno actual de Argentina, a quienes elogió por su trabajo y por reinsertar a Argentina al mundo. Incluso tuvo un acercamiento con el presidente Mauricio Macri a quien le mostró su apoyo y con quien declaró que busca que en Venezuela se «re instaure» la democracia. Posteriormente brindó una entrevista al medio CNN donde no tuvo más opción que reconocer el triunfo económico del gobierno del proceso de cambio ya que las cifras y los datos no le dan pie a especular demasiado.

Después de esto partió en la misma oscuridad en la que llegó sin decir ni mu a los medios de la colectividad boliviana los cuales llegan al 100% de los bolivianos residentes. Congreso nacional de filosofía nombra como profesor honorario a Álvaro García Linera En el marco del congreso nacional de filosofía en la universidad de Lanús, el vicepresidente Álvaro García Linera fue invitado a presentar una ponencia sobre filosofía. Participaron figuras como Sandra Torlucci, académica y rectora de la Universidad Nacional de las Artes (UNA) y presentado por la filósofa y actual rectora de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa) Ana Jaramillo quien además le otorgó en nombre de esta prestigiosa institución el grado de profesor honorario al Segundo mandatario.

La acogida fue cálida, desde los sectores académicos reconocidos presentes, pasando por los estudiantes de carreras de ciencias sociales y políticas hasta los asistentes, que estaban conformados también por residentes bolivianos y personas organizadas en agrupaciones políticas vinculadas en su militancia al proceso de cambio. La interesante exposición de García Linera nos planteó la interrogante de lo que significa cambiar el mundo y lo complicado que es. En este enunciado desplegó el porque de esta condición y plasmó un esbozo de salida para la conformación de un nuevo sentido común que reemplace al reinante con la acción de la hegemonía popular desde el estado.

Reconoció orígenes de la reacción actual y factores de riesgo que permiten que estas reminiscencias conservadoras se potencien en procesos que llamó, post fascistas, que buscan tener dinámicas regresivas y advirtió que es la experiencia la que nos demuestra que estos procesos son posibles y que conllevan pérdida de derechos en las clases subalternas y la reafirmación del poder fáctico de las clases oligarcas y rentistas que apoyan su poder en dogmas y discursos de sentido común heredadas de estructuras pasadas de dominación, que por más de ser antiguas y cuasi inconexas con la realidad tecnológica y social actual, convencen a las clases subalternas de seguirlas como una salida a los procesos populares inconclusos que además son mostrados por este discurso regresivo como «fracasos» por su misma naturaleza discursiva «atentatoria» a la «naturaleza humana» o a las sagradas palabras de algún libro dogmático religioso o económico de la ortodoxia liberal.

Estos discursos peligrosos para las clases menos favorecidas son edulcorados con retórica marketinera, con manejo de imagen, espectacularidades mediáticas además con un discurso conservador, religioso y anticientífico, como lo podemos ver en el ejemplo de Brasil y Polonia. Reconoció estos problemas pero constató que el tener conciencia de ellos no es la única manera de contrarrestar los sino más bien la construcción y reconstrucción periódica sobre la marcha y en la lucha del discurso hegemónico de la organización social, nacional, popular y los movimientos sociales. También hizo patente los errores de los intentos anteriores por conseguir la hegemonía desde las luchas transformadoras de la clase subalterna reconociendo en una de ellas al voluntarismo y a la pasividad de las condiciones objetivas que hacen que haya más luchas internas que avances sobre el discurso de poder y el sentido común establecido por la hegemonía del discurso burgués.

Sin embargo, apuntó que es necesario entender que hay adhesiones desde la clase subalterna al discurso hegemónico del sentido común dominante y es debido a las estructuras de organización de la vida cotidiana que impulsan a estas clases sensibles a adherirse a esta ilusión de orden preestablecido. Al mismo tiempo añadió que es cuando estas estructuras discursivas entran en crisis cuando es necesario presentar alternativas y crear un nuevo sentido común que pueda solucionar las contradicciones y la crisis estructural del anterior.

En general fue una exposición muy interesante, presentando un problema claro y una solución en base a la crítica y análisis de los sucesos acaecidos en el pasado y en el presente. La gente aplaudió de pie. También se rindió homenaje a los 25000 bolivianos que se presentaron en la embajada argentina en 1982, en el marco de la guerra de las Malvinas, dispuestos a ofrendar su vida en defensa de nuestro vecino y hermano pueblo argentino. Fue despedido con una ovación de argentinos y bolivianos quienes gritaban «viva la patria grande». Así entonces les dejo la comparación crítica de la actuación de estos 3 políticos influyentes en nuestra política y les dejo a su opinión la última palabra. ¿Quiénes son quienes?