¿Qué está detrás de la critica a la calidad educativa?

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Carlos Echazú Cortéz *

 

Después que el sector trotskista de maestros curiosamente se pronunciara respecto a la presunta
baja calidad de nuestra Educación (como si los maestros fueran completamente ajenos al tema),
cabe preguntarse ¿qué es lo que está detrás de ese discurso? La respuesta a esta pregunta la
proporciona el informe al respecto del Banco Mundial que fuera comentado por un conocido
“analista”, en nuestro medio, Gonzalo Chávez. El informe del Banco Mundial, cuando señala que la
calidad de la educación en muchos países es muy mala, no hace referencia a nuestro País, pero el
articulista hace extensiva la referencia a Bolivia sosteniendo que “no quiere ni imaginarse cómo
de bajo estará el nivel en nuestro país”.

Lo importante de esta afirmación, sin embargo, radica en la intencionalidad que tiene. Se sostiene
en el informe que se ha gastado muchísimo dinero en Educación y que los resultados son magros:
“La calidad de la Educación no ha mejorado”. Ahí se revela claramente la intencionalidad de los
neoliberales del Banco Mundial y de los tontos útiles del sector trotskista del magisterio boliviano:
Si se gasta mucho en Educación y “la calidad es peor que antes” (a ese extremo han llegado los
trotskistas) entonces la “solución está en gastar menos en Educación”, es la consecuencia lógica de
esta afirmación. Esto, que por sentido común, es un absurdo, toma cuerpo en el conocido
paradigma neoliberal, según el cual, “el Estado es un mal administrador”. Por lo tanto, se deduce
que “habría que canalizar el dinero hacia el sector privado para que lo administre mejor”. Ahí
vemos claramente como la ideología neoliberal se filtra nuevamente detrás de la crítica a la
calidad Educativa.

Y es que la crítica es ciega, pues pretende que no hace falta ningún sustento para afirmarlo y darlo
por hecho. No importa que Bolivia sea el país con mayor inversión en la educación en América
latina, después de Cuba, de todos modos, “la calidad de la educación ha bajado”; No importa que
los estudiantes normalistas ya no estudien 3 años como lo hacían en los Institutos Normales
Superiores, sino más bien 5 años, como lo hacen en las actuales Escuelas Superiores de Formación
de Maestros, igual “la calidad de la educación ha bajado”; No importa que los maestros ahora
reciban una computadora, en lugar de un paquete de tizas, como ocurrían antes, igual “La calidad
de la educación ha bajado”; No importa que antes habían 18 mil maestros interinos, sin formación
pedagógica alguna y ahora ya no haya maestros interinos en nuestro Sistema Educativo, igual “la
calidad de la educación ha bajado”; No importa que en estos últimos doce años, se haya dotado al
sistema educativo de más de 40 mil nuevos items, igual “la calidad de la educación ha bajado”; No
importa que la tasa de deserción escolar con el bono Juancito Pinto se haya reducido al máximo ,
igual, “la calidad de la educación ha bajado”; No importa que se hayan construido más de 4 mil
nuevas Unidades Educativas, Igual “la calidad de la educación ha bajado”. No importa que los
incrementos salariales a los docentes hayan logrado que ya no paren un promedio de un mes al
año, “igual, la calidad de la educación ha bajado”. Hágase lo que se haga, “la calidad educativa ha
bajado”.

Pareciera ser, que ninguno de estos hechos incontrovertibles, irrebatibles y verificables tendrían
que tener algún impacto en la calidad Educativa. Más que cualquiera de estos hechos vale la
afirmación de quien se pretende un juez y, con ínfulas de experto, dictamina “la calidad de la
Educación ha bajado”, sin sentir la menor necesidad de explicar o justificar su afirmación.

Lo que al parecer no intuyen estos impostores es que sus afirmaciones delatan sus intenciones,
pues al afirmar que la calidad de la educación ha bajado, están diciendo que la educación era
mejor antes. Consecuentemente, “habría que desmontar toda la política educativa”, con las
inversiones y todos los programas desarrollados, “para que la educación mejore y vuelva a ser
como antes”. ¿.Qué es lo que quedaría en pie? Pues la Reforma Educativa del gonismo.

Es acá que las coincidencias de trotskistas y neoliberales se revelan como lo que en realidad son:
dos engendros de un mismo monstruo: El imperialismo.

Lo único cierto de todo esto es que los lacayos del imperialismo, ya sea en sus versiones
neoliberales o trotskistas, enemigos del proceso de cambio, no pueden aceptar que los pueblos
hagan avances significativos en la educación, pues saben que la educación libera a los pueblos.

 

* Militante del Partido Comunista de Bolivia – Marxista Leninista Maoísta

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