Odio y Violencia, ¿Dónde y cuándo?

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En la naturaleza, la inserción de especies foráneas en ciertos ecosistemas comúnmente da lugar a la propagación masiva de esa especie, y si la especie resulta dañina recala en la destrucción de ese ecosistema. La introducción de nuevas formas de comunicación o de nuevas formas de uso de las Redes Sociales (RRSS) como herramientas en el comercio, publicidad, política, servicios, etc., que dan lugar a cierto desorden, mal funcionamiento o nichos de posibilidades en diversas áreas. Desde la disputa por la hegemonía discursiva, hasta los discursos de odio (HateSpeech). Es en este ultimo punto que nos centraremos para este articulo.

Hace algunos años Birmania no tenía casi acceso a internet, es recién a partir del año 2000 que logra su ingreso; sin embargo, con el desarrollo de las RRSS, el acceso a Facebook se incrementó de manera exponencial en los últimos años, y la manera en que muchas personas interactúan con la información es a través de estas. Desde que el acceso a las RRSS por parte de la población en Birmania se naturalizó, la propagación del discurso de odio hacia los rohinyas (minoría musulmana), se hizo más y más frecuente, a través de medios de comunicación, influencers budistas o personas comunes. Las pruebas de este aumento salieron a la luz cuando se acusó a Facebook de jugar un papel clave en la difusión del discurso del odio en Birmania, en un momento en el que la persecución a los rohinyas forzó a 650 000 personas a huir a Bangladesh1. Como era de esperarse los crímenes de odio y matanzas fueron en aumento, unos 24 000 musulmanes rohinyas, incluidos 730 niños, han sido asesinados a manos del Ejército de Birmania desde agosto de 2017, indica un informe2.

Entre los 53 millones de residentes en Birmania, menos del 1% tenía acceso a internet en 2014, pero en 2016 el país parecía tener más usuarios de Facebook que cualquier otro del sur de Asia. Hoy, más de 14 millones de ciudadanos usan la red social. Un informe de 2016 elaborado por GSMA -el órgano global que representa a las operadoras telefónicas-, descubrió que mucha gente en Birmania tiene a Facebook como su única fuente de información, y que muchos consideran las publicaciones como noticias3.

El contexto de violencia en Bolivia no es diferente, ya que se encuentra en un estado latente, ¡está ahí!, no ha desaparecido, solo se necesita un escenario de polarización extrema y el catalizador correcto (discurso de odio), para ver un incremento en la violencia, sobre todo la violencia ejercida hacia las minorías étnicas (en diversas regiones) y naciones indígenas históricamente marginadas.

Hace unos días, Santa Cruz de la Sierra celebró el aniversario de su grito libertario y vimos cómo un clima de polarización política exacerbó los ánimos de plataformas ciudadanas y grupos opositores al gobierno que se manifestaron empañando los actos de celebración institucionales. También se han difundido diversos videos de arengas, ofensas y repudio, no solo a autoridades sino también a regiones, colectivos y vivientes de otras zonas del país. Todos estos hechos la mayoría a través de Facebook, que en Bolivia es de preferencia del 94% de los internautas. La segunda es Whatsapp con el 91% de la preferencia4, siendo estas las dos principales donde se difunde el discurso de odio.

Hay un elemento importante a analizar; muchas veces aunque no todas, el discurso de odio viene acompañado de un bulo o Fake News (noticias falsas) y, para que el discurso tenga un efecto, necesita ir acompañado de un supuesto hecho, y ese hecho puede ser una valoración muy subjetiva de la realidad, una verdad a medias o simplemente una mentira.

La mayoría de noticias falsas  y mensajes de odio son posteados en grupos de noticias de Facebook que cuentan con una ingente cantidad de miembros. La mayor cantidad de estos post son hechos por perfiles falsos o trolls que generan una gran cantidad de comentarios y compartidas por miembros reales y perfiles falsos. También existen páginas que difunden netamente noticias falsas y mensajes de odio como Wikileaks Bolivia, No a la Reelección o Mucha Mierdanga; todos estos mayormente contenidos destinados a atacar y desprestigiar políticamente al gobierno del presidente Evo Morales. Estas noticias mezcladas con una coyuntura de polarización política y descontento opositor son caldo de cultivo para la generación de violencia como lo sucedido en noviembre de 2017 en Santa Cruz de la Sierra, cuando protestantes contrarios al Gobierno realizaron destrozos en el Tribunal Electoral Departamental y se enfrentaron a la Policía que terminó repeliéndolos.

Los enfrentamientos violentos de 2008, entre grupos opositores, miembros de la llamada Media Luna y grupos populares afines al gobierno del presidente Evo Morales, que derivaron en víctimas fatales, heridos; la mayoría personas indígenas del Occidente, otros indígenas del Oriente, hasta médicos cubanos y profesores rurales, fueron víctimas de crímenes de odio ensalzados por un discurso racista, regionalista extremo, de parte de instituciones como el Comité Pro Santa Cruz, periodistas como Carlos Valverde, Arturo Mendivil, o autoridades como Rubén Costas o Branko Marinkovic, medios de comunicación como Unitel, Red Uno o El Deber, a través de la difusión de noticias y titulares de manera tendenciosa y sugerente, hasta comediantes como Pablo Fernández y Sebastián Moreno tuvieron un papel muy activo en la difusión del discurso de odio a través de videos con tinte racista y discriminador, véase (NEO). Estos hechos se dieron en un contexto donde las RRSS tenían una relevancia casi nula o de momento no eran utilizadas por una cantidad relevante de personas, su utilización como herramienta política no existía en Bolivia, por deducción, podemos considerar que los hecho hubieran sido más graves si estas hubieran tenido un papel relevante en la difusión de discursos de odio.

Un posible escenario de lo que podría ocurrir en Bolivia si un clima de tensión y ciertos conflictos políticos llegaran a recalar en un nivel de violencia extrema propiciado por la difusión de discursos de odio sobre todo a través de las RRSS, es lo sucedido en Venezuela o Nicaragua donde hemos sido testigos de gente que llegó a ser quemada viva por ser considera chavista o sandinista.

Sin duda, el Estado se encuentra en un desafío, la autorregulación de las RRSS es insuficiente y hasta ahora han sido incapaces de normar de manera adecuada su utilización y sobre todo en vista de los hechos recientes donde Mark Zuckerberg ha sido citado a declarar por el Congreso de EE. UU., por la complicidad de Facebook en la utilización de datos privados para influir en campañas electorales en diversas partes del mundo. Esto pone de manifiesto que es responsabilidad de los propios Estados normar su utilización preservando el derecho de los ciudadanos, al acceso a la información veraz y oportuna, libertad de expresión, no violencia y sobre todo la preservación de la dignidad y la integridad humana.

Mauricio R. Leigue-Politólogo, Militante de Columna Sur

Bibliografía

1https://www.eldiario.es/theguardian/discurso-Facebook-disparo-rohingya-Myanmar_0_756975084.html

2https://www.hispantv.com/noticias/asia-y-oceania/385838/ejercito-myanmar-birmania-musulmanes-rohingya-muertos

3Agetic “Encuesta Nacional de Opinión sobre Tecnologías de Información y Comunicación”.

4http://www.la-razon.com/nacional/Repostulacion-Protesta-Santa_Cruz-Tribunal-Electoral-Departamental_0_2828717174.html

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