Las grandes tecnologías y los Espectros del Anillo

Square

El Señor de los Anillos es la obra más célebre del aclamado escritor J.R.R. Tolkien, donde nos transporta a un gigantesco universo de fantasía. Dentro de esta obra aparecen unos personajes muy curiosos denominados los “Espectros del Anillo”, también conocidos como los “Nazgul”, tienen como deber recuperar el poderoso anillo para entregárselos a su amo Sauron, el antagonista de la historia.

En los últimos años se ha podido apreciar un boom de las empresas tecnológicas, revolucionando no sólo las áreas tecnológica y comercial, sino también una fuerte influencia en el campo cultural, económico y social. Algunas de estas empresas comenzaron como experimentos comerciales o informáticos, y terminaron por parecerse a grandes espectros del sistema de producción de riqueza a nivel global.

UNA IRRUPCIÓN METEÓRICA, LOS ENIGMAS SON LEVANTADOS

Las principales empresas tecnológicas del mundo provienen de Estados Unidos, tiene sus bases administrativas en Silicon Valley, una zona californiana que alberga a casi todas las empresas en esta rama, entre ellas se pueden mencionar a Cisco, HP, Adobe System, Intel, Oracle, Yahoo!, Tesla Motors, PayPal, Twitter, IBM, etc. Pero las que más sobresalen son las gigantes: Facebook, Google, Apple, Amazon y Microsoft; a estas empresas se las ha bautizado en los círculos empresariales y académicos como las Big Five o Big Techs (las Cinco Grandes o las Grandes Tecnológicas).

Estos cinco gigantes conglomerados han visto multiplicar sus ganancias en los últimos años, sólo en el 2017 sus ganancias combinadas suman arriba del 3.3 trillones de dólares, causando euforia en la bolsa de valores, quedando las cinco empresas en los primeros cinco lugares del ranking, desplazando así a los tradicionales ganadores que generalmente provenían de las áreas de energía y servicios financieros.

Los aportes de las cinco empresas al rubro tecnológico son muy importantes, Microsoft desarrolló un sistema operativo que revolucionó el mundo de la informática, Apple simplificó y profundizó el uso de accesorios e introdujo innovaciones transformadoras, Google construyó el motor de búsqueda más exitoso capaz de otorgar eficacia a sus usuarios, Amazon transformó el comercio electrónico desarrollando más herramientas y servicios virtuales y Facebook consiguió vincular y revolucionar la comunicación e interacción de las personas por medio de su red social.

Estas gigantes comerciales han estado dando pasos para ampliar su base de operaciones, diversificando su enfoque, saltando del mercado tecnológico al financiero, así lo demuestra la creación de nuevos servicios financieros promovidos por Google con sus proyectos corporativos de Google Venture, Google Capital, Google Wallet, Android Pay; Amazon con Amazon Payments; Apple con Apple Pay, Wallet y Facebook con el proyecto de crear unidades de valor monetarias para el pago de algunos servicios.

Esta actitud no es nueva, la creación de servicios subsidiarios en el ámbito financiero es el clásico comportamiento dentro del sistema, como reciente antecedente tenemos la crisis financiera del 2008, que se materializó por la ambición de las entidades financiera de mantener sus altos dividendos y recurrieron a la creación de nuevos servicios financieros como las hipotecas subprime y las permutas de incumplimiento crediticio (CDS-SWAP), que combinadas a un sistema desregulador promovieron la burbuja que terminó por reventar.

Sin embargo, el argumento de las tecnológicas es justamente que se adentran al área de los servicios financieros porque los problemas estructurales que encaminaron la crisis ya fueron superados y que prefieren una relación directa con sus clientes sin intermediarios.

La permisividad del sistema en su desregulación y el crecimiento exponencial de las Big Five en los últimos años es comprable con los anillos mágicos que Sauron otorga a los nueve reyes, los cuales vendieron su alma por todo el poder que aquellos anillos brindaban para alcanzar gloria, pero sin saber que su futuro sería una eternidad al servicio de Sauron en forma de Espectros del Anillo; así nacieron los “Nazgul”.

UNA VOCACIÓN MONOPÓLICA, LOS NAZGUL SOBRE DRAGONES

La configuración de este sistema impulsa a la consolidación de monopolios, reflejándose en una de las principales estrategias empresariales de estas gigantes tecnológicas, que es la compra permanente de empresas o acciones de estas para construir un mayor conglomerado y eliminar competencia.

Esto también ya se vivió en la crisis mundial del 2008, donde las entidades en intención de ampliar su grado de influencia y tamaño, compraban y se fusionaban con otras para imponerse en el mercado; en este caso, no solo se compran sino que se absorbe de manera deliberada, sobretodo a las “STARTUPs” que son pequeñas empresas en las ramas tecnológicas e innovación, que todavía no están consolidadas pero cuentan con perspectivas y potencial de crecimiento, ante esta situación, las Cinco Grandes las compran antes de que puedan desarrollarse.

El conglomerado Alphabet Inc., que es la matriz de Google, hasta la fecha ha comprado casi 250 empresas, entre las que sobresalen Motorola, Android, Nest, You Tube, Postina, DoubleClick, Slide, acciones de AOL. Por su parte Microsoft, que es la más antigua, ha comprado en 30 años de historia alrededor de 207 empresas, incluyendo a Skype, Nokia, Hotmail, Linkedln, MSN, etc. Llegando a constituir en su momento a su fundador Bill Gates como el hombre más acaudalado del planeta. Por su lado, Facebook compró Whatsapp, Instagram, Oculus VR y otras 66 empresas. Apple hizo lo propio con Shazam, Beats Electronic y 93 compañías más, la mayoría startups que tenían poco tiempo de haber sido fundadas.

El mayor ejemplo de diversificación comercial y vocación monopólica es Amazon, que comenzó como una empresa de venta electrónica y hoy es una que ostenta el mayor crecimiento, consolidando a su fundador y director, Jeff Bezos, como el hombre más adinerado del mundo en estos momentos. Amazon cuenta con 82 empresas compradas, 128 si sumamos sus subsidiarias, entre sus empresas están Box Office Mojo, Zappos, Internet Movie Database (IMDb), Joyo.com (gigante de China), Souq.com (gigante del medio oriente), Wikia, etc.

Bajo el argumento de diversificación comercial y aumento de ganancias, la concentración de riqueza es más notable que nunca; creando así los mismos poderes económicos detrás de los más diferentes rubros posibles: desde tiendas de zapatos, entretenimiento, ropa y accesorios hasta servicios financieros, inteligencia artificial, producción de alimentos, medicina avanzada, publicidad, logística y transporte, y muchas otras áreas más, las cinco grandes están lanzándose a todas las áreas posibles.

La ventaja de las Big Five no solo se da por su capacidad de compra a otras pequeñas o medianas empresas, sino también por crear una dependencia de las otras respecto a las plataformas que ellos ofrecen, es así que empresas medianas como Netflix, Uber, Airbnb, Twitter, pagan su derecho de sobrevivencia al realizar convenios comerciales con las gigantes, para así poder estar presente en sus plataformas digitales o tener acceso al uso y sistema que las grandes producen.

Una vocación monopólica tiene también como elemento el boicot a cualquier otra entidad que no quiera alinearse con la aglomeración de capitales, es el caso de Snapchat, aplicación popular entre los jóvenes que tuvo una oferta de compra por parte de Facebook, ante la negativa de Snapchat, Facebook incorporó utilidades en sus plataformas muy similares a las de Snapchat, como las historias cortas de Facebook Live o los estados de 24 horas en Whatsapp, viendo así Snapchat  perder cierta cantidad de terreno. Este tipo de acciones no es nuevo, es una regla en la conformación de monopolios comerciales, es así que abundan redes y empresas desaparecidas como Metroflog, Tuenti, Orkut, Hi5, Yahoo360, My Space, etc.

Los defensores de este sistema argumentan que es un comportamiento natural del mercado, donde los grandes absorben a los débiles y que la competencia desatada por las Cinco Grandes es positiva, pues asegura competitividad y que llegará a beneficiar a los usuarios y consumidores; este argumento ignora totalmente el término “Oligopolio”, que en palabras del premio Nobel de Economía, Jean Tirole, lo define como: La situación  donde pocas empresas de gran tamaño controlan el mercado; esto significa que la existencia de un oligopolio permite reducir la toma de decisiones a pocos competidores y que tomarán tales decisiones de acuerdo a sus intereses corporativos y no de sus usuarios y consumidores.

La inevitable compañera del monopolio económico es la intromisión política, pues los grandes capitales en el afán de mantener el sistema de favorabilidad a sus ganancias, van a realizar esfuerzos para que nada cambie. La concentración de riqueza termina definitivamente asociado al poder político, así lo describe muy bien Vladimir Lenin en su libro “El Imperialismo, Fase superior del Capitalismo”, donde detalla de manera minuciosa el camino que siguieron los capitales financieros por medio de fusiones y absorciones, llegando a un punto de no retorno hacia el monopolio global de capitales e interviniendo directamente en las decisiones políticas y públicas; un certero presagio de la gran crisis de 1929 conocida como “La Gran Depresión”.

INTENTOS DE REGULACIÓN, INTENTAN CONTENER A LOS ENIGMAS

Como el crecimiento de las Big Five ha sido exponencial y notorio, algunas administraciones comenzaron a querer plantear iniciativas de regulación, entendiendo que todavía se está a tiempo de controlar el poder de estas grandes tecnológicas.

El caso que dejó en evidencia esta situación fueron los hechos de la Masacre de San Bernardino (California), cuando en diciembre de 2015 una pareja asesina a 14 personas y hiere a otras 22; el FBI solicitó a Apple el desbloqueo de código del iPhone del asesino, Apple se negó a acceder argumentando que eso va contra su política de confidencialidad de sus usuarios, el caso llegó a tribunales, donde se dio la razón a Apple. Este episodio hizo alinear a todas las grandes tecnológicas y a Silicon Valley, dejando muy en claro que las tecnológicas no están dispuestas a someterse fácilmente a la regulación.

Por su parte la Unión Europea se enfrentó directamente contra las grandes tecnológicas por transgredir estas varias de sus legislaciones; y a pesar del lobby y presión de las Big Five, terminaron recibiendo millonarias multas impuestas por el Consejo Europeo. Si bien el asunto engloba cierto oportunismo por parte de la burocracia europea y la necesidad de fortalecer la posición de las empresas europeas ante las tecnológicas americanas más que un genuino reconocimiento a la necesidad de regular la concentración extrema del capital, estas medidas dejan antecedentes que pueden ser base para la construcción de un control más efectivo en el futuro.

Las áreas donde la UE centra las sanciones son la protección de datos, la competencia comercial y la política fiscal; por tanto, las sanciones millonarias vinieron a Facebook por la acusación de proporcionar información “incorrecta o engañosa” durante las investigaciones en su compra de Whatsapp, a Apple por evasión de impuestos, a Microsoft por abuso y precios excesivos, y a Google por abuso de poder en su buscador y en su sistema operativo de telefonía móvil.

A su vez en China, Google denunció censura y terminó retirándose (parcialmente); Facebook que alegaba estar en contra de la política china de “libertad de expresión”, ahora planifica conquistar el mercado chino. Mientras, las otras grandes, ignorando los principios libertarios, no han dejado de incrementar su volumen comercial en los últimos años en el gigante mercado asiático, esto a pesar de las sanciones y conflictos que recibieron de acuerdo a la legislación china en años anteriores a razón de competencia abusiva, concentración monopólica y fallos de calidad en sus servicios.

En Estados Unidos los intentos de regulación no van tanto por asuntos económicos, sino políticos, en 2017, tres compañías: Facebook, Google y Twitter, tuvieron que testificar ante una comisión del Congreso de E.E.U.U. para aclarar si sus compañías influyeron de forma premeditadas en las elecciones del 2016, y respecto a su negligencia de eliminar contenido falso y erróneo, lo conocido hoy como “Fake News”.

También en Estados Unidos, pareciera que la tendencia es contraria a la adoptada por la Unión Europea o China, desde la reforma fiscal impulsada por Trump para la reducción de impuestos a grandes ganancias a individuos y compañías, la presión constante por parte del lobby empresarial y del gobierno a la Comisión Federal de Comercio y a la División Antitrust del Departamento de Justicia (Organismo reguladores de fusiones y competencia empresarial), hasta la eliminación de la “Neutralidad de la Red” que deja en amplia desigualdad de condiciones a las empresas de menor tamaño respecto a las grandes. Todas estas acciones promovidas directamente por el Estado confirmarían lo escrito por muchos autores y que Gramsci sintetizó diciendo “El Estado es concebido como organismo propio de un grupo, destinado a crear condiciones favorables para la expansión del mismo grupo”.

UN HERRAMIENTA GLOBAL, ACERCARSE AL ANILLO LOS HACE MÁS AGRESIVOS

En las exitosas películas adaptadas de los libros de Tolkien, los Espectros del Anillo representan el poder del mal y su capacidad de movilizarse físicamente por toda la geografía de la Tierra Media, se les concedió toda la facilidad posible para conseguir cumplir las órdenes de su amo, sienten la presencia del poderoso anillo, y mientras más se acercan, su comportamiento es más voraz y violento.

El indiscutible éxito comercial de las Grandes Tecnológicas llevó rápidamente a la globalización de su influencia, ya no solo en utilidades económicas, sino en también en el ámbito social y cultural, sobretodo en los países desarrollados de occidente, incorporándose así a la cultura popular y al estilo de vida cotidiano de la gran mayoría de la población.

Esta asimilación popular incluye la creciente dependencia a los artefactos y servicios que proporcionan las compañías analizadas, porque no se puede negar lo difícil que sería investigar sin el buscador de Google, socializar o conocer información del entorno sin Facebook o realizar trabajos sin el sistema Windows de Microsoft, que, dicho sea de paso, esta creciente dependencia crece de forma acelerada cada vez más en los países en vía de desarrollo. Del mismo modo, la velocidad de los cambios deja abierto el debate sobre temáticas como privacidad, seguridad, automatización laboral, etc.

Pero también esta asimilación transita de forma más efectiva todavía, con la construcción del relato del esfuerzo y el mérito que se les atribuye a los fundadores de las compañías, que con mucha determinación saltaron de las cocheras de sus casas o sus habitaciones de universidad a fundar grandes imperios comerciales, inspirando así que cualquiera que tenga voluntad e ingenio puede comenzar su imperio, pero omitiendo la relevancia de las condiciones materiales previas que existieron como el acceso a relaciones influyentes o la procedencia de círculos de élite académica o económica.

Pero lo que comienza a materializarse es el fomento de la influencia política por parte de las Big Five. Esta influencia política puede venir en diferentes escalas. Una es la escala local, el ejemplo más reciente es el concurso lanzado por Amazon para seleccionar una ciudad que albergue su segunda sede administrativa, prometiendo que la llegada producirá millonarias inversiones y generación de empleos, por ello, cientos de ciudades en América del Norte se postularon, llegando a competir entre ellas y prometiendo todo para ser las elegidas, desde exenciones impositivas y colaborar con dinero público en la construcción de la infraestructura privada, hasta cambiarse el nombre a “Amazon”, gratificación económica a la empresa o nombrar alcalde al presidente de la gigante tecnológica.

Esto suena descabellado pero no está tan lejos de la realidad, la cantidad de municipios en Estados Unidos donde el concejo municipal decide traspasar la competencias administrativas a un directorio empresarial es cada vez más alta, las privatizaciones ya no solo de los servicios sino del mismo órgano ejecutivo bajo el argumento de eficiencia administrativa, está también alimentado por la tergiversación y manipulación del concepto “Ciudades Inteligentes”, situación en la cual se amplía la dependencia a los servicios digitales, interés primordial de las Grandes Tecnológicas.

Otra escala de influencia política son los ámbitos nacionales e internacionales, Google es el que tiene más acusaciones al respecto, pues básicamente se le acusa de manipular el resultado de búsqueda de varios sitios web, sobretodo con algunos medios o grupos como la agencia de noticias rusa RT, Taringa, Anonymous, la ONG ecologista “Oceana”, la Iglesia de la Cienciología, y muchas páginas y blogs críticas con los gobiernos en algunos países. Otra forma de censura de Google es por You Tube que generalmente utiliza el argumento de derechos de autor, como hicieron con la página cubana “CubaDebate”, o a través de su aplicación Google Maps, donde se le acusó de ocultar la ubicación de las bases norteamericanas o de colocar imágenes antiguas de New Orleans para no mostrar la devastación del huracán Katrina.

Facebook no se queda exento de polémicas, si bien la compañía publica sus esfuerzos para quitar publicaciones que contengan mensaje de odio, terrorismo, pedofilia, antisemitismo, exaltación del nazismo, autolesiones, etc. También recibe acusaciones de manipular contenido, eliminar parcial o permanentemente páginas bajo el argumento de “Normas Comunitarias” y sin más explicaciones, muchos medios y columnistas han sido “castigados” por estas acciones como The New Yorker, Telesur en inglés, el politólogo Atilio Borón, etc.

Una forma directa de analizar la responsabilidad de las Gigantes Tecnológicas en la influencia política es el tema de las redes sociales, que tiene como lado positivo el acceso a la comunicación e información, permite recortar distancias y mantener contacto con las personas, difundir información, fomentar la interacción y ser un mecanismo de expresión social. Pero también es cierto, que, por su misma naturaleza, las redes sociales albergan sesgos inevitables que degeneran su utilidad.

Tal como lo explica Sacha Lobo en su artículo titulado “Cómo influyen las Redes sociales en las elecciones” (revista Nueva Sociedad), indicando como un catalizador de manipulación en las redes es la facilidad de una rápida viralización de las “noticias falsas” (Fake News), los “Filtros Burbujas” (sobrealimentar nuestro propio enfoque), “Social Bots” (perfiles falsos que buscan inclinar la opinión pública) y la “Propaganda Social” (insinuación sutil para la adhesión política). Todos estos elementos llevaron a hacer admitir a Facebook que las redes sociales pueden llegar a lastimar la democracia, por la dificultad de no poder controlar el contenido y su veracidad.

Todo el flujo de información de cada individuo, se organiza y clasifica, de ahí nace la Big Data, un conjunto de datos masivos, un gigantesco almacén de información que cada usuario proporciona gratuitamente al publicar, comentar o reaccionar ante páginas o temas de su interés. Las Big Five junto a otras empresas procesan la información y crean patrones y así elaboran la lista de potenciales clientes y las ofrecen a empresas que buscan vender sus productos y servicios, y al consumidor le permiten obtener una oferta personalizada de sus intereses. Este sistema también puede y fue utilizado para fines políticos y electorales, la campaña de Trump contrató una compañía británica experta en Big Data, y así se organizó para que llegue publicidad específica a cada posible votante, lo mismo pasó con el Brexit.

Las Big Five se encuentran en el nivel de grandes multinacionales que a lo largo de la historia han procurado la concentración del capital y la influencia política en los gobiernos, la diferencia es que estas empresas tecnológicas cuentan con un potencial mayor de hacer mucho más efectiva su influencia, como lo han ido demostrando.

LOS ESPECTROS DEL ANILLO PUEDEN DETENERSE

En la cruenta batalla final, se asiste a la muerte del líder de los Espectros del Anillo, quien se sentía inmortal, pues tenía la profecía de que ningún hombre jamás podrá matarlo, sin embargo, muere por la espada de una mujer y un hobbit, dejándonos una inspiradora alegoría de que los grandes cambios vienen por las clases y sectores eternamente excluidos.

Pero los Nazgul no son el problema de fondo, ellos son instrumentos, el verdadero origen del mal es Sauron. Las Grandes Tecnológicas replican el comportamiento del sistema, el verdadero problema. La concentración de la riqueza, la insensibilización ante las necesidades de las mayorías desfavorecidas, el mercado sin la mínima presencia de regulación, el crecimiento de la desigualdad, la priorización de lo comercial sobre lo humano, el monopolio; son el eje real del problema, son Sauron y el anillo; Sauron es el sistema y el Anillo es el poder del sistema.

En la historia, el anillo es destruido en el volcán donde fue forjado, la destrucción de este es la destrucción de Sauron, y con el se desvanecen el resto de los Espectros. Pero, para llegar al volcán, los héroes de la historia debieron de pasar por varios procesos, y el primero es el reconocimiento de que la intención de Sauron es consumirlos, sólo reconociendo este hecho es que pudo constituirse una alianza difícil de lograr entre hombres, elfos, duendes, hobbits y criaturas.

Solo la unión y conciencia de todos los amenazados y excluidos por este modelo de explotación van a poder cimentar las bases para frenar la voracidad del sistema, para conformar una nueva “Comunidad del Anillo”.

 

 

Esaú Franco Valle

Politólogo y Abogado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *