Parece un escenario de ciencia ficción, con el ex consultor tecnológico de la CIA y de la NSA, Edward Snowden descubrimos que el gobierno de EEUU tenía programas de vigilancia masiva (el PRISM y el XKeyscore) capaces de escuchar conversaciones de nuestros smartphones incluso si estos estuviesen apagados. Julián Assange y los wikileaks demostraron lo que se sabía hace tiempo, que el gobierno de EEUU espía todos los presidentes del mundo y líderes sociales de todos los países, una práctica que tiene desde la guerra fría que fue amplificada con la evolución de la tecnología.  Hablando de filtraciones, el escándalo de Panama Papers remató demostrando un esquema mundial de lavado de dinero con empresas off-shore. El último gran caso fue el de Cambridge Analytica, una compañía que combinaba la minería de datos (data minning) y la microsegmentación de Facebook  para “manipular” con contenidos  direccionados al intención de voto en EEUU, hicieron Trump presidente.

En Iberoamérica,  la empresa líder en consultoría de imagen institucional y política es la firma española Llorente & Cuenca, un gigantesco consorcio que ha asesorado a políticos conservadores y multinacionales de todo el continente americano. Su línea conservadora y fascistoide es patente por sus contrataciones: La venezolana Antonieta Mendoza de López, madre del líder golpista Leopoldo Lopez que intentó derrocar el gobierno de Nicolás Maduro el 2014 y el ex ministro de economía de España en el gobierno de Rajoy, Roman Escalano. Llorente & Cuenca, a través de sus especialistas en Big data, pensó las campañas de desestabilización en Venezuela y contra Dilma Rousseff en 2014. Además, como denunció el periódico español El País, fue una de las empresas que llenaron los grupos de whatsapp en Brasil con fake news para favorecer el candidato ultraderechista Bolsonaro en las elecciones de Brasil en el 2018. También hizo una dura campaña contra Cristina Kirchner, siendo incluso acusados de falsificar un artículo de Wikipedia sobre Repsol el 2013 calificando la expropiación de “inconstitucional”, uno de los miles casos de manipulación de esta empresa. Una empresa que factura de 36 a 37 millones de dólares por año para falsificar, manipular en nombre de los poderosos y dueños del mundo. Y si esto fuera poco, en diciembre de 2018 fichó como parte de su personal a Carme Artigas, una de las mayores expertas en Big Data e inteligencia artificial del mundo (de las 30 más influyentes)  según la revista estadounidense  Insigth Sucess. O sea, que Llorente & Cuenca está invirtiendo para ser la Cambridge Analytica y operar manipulando conciencias microsegmentadas también en latinomerica.

¿Y Bolivia?

Bueno, la consultora comunicacional Rodriguez & Baudoin, cuya CEO (y socia fundadora) es María José Rodríguez esposa del ex ministro de información de Tuto Quiroga, Hernán Terrazas (que es uno de los socios de la empresa) es una sucursal en Bolivia de la Llorente & Cuenca. Vale recordar que Rodriguez & Baudoin (con sus empresas fantasmas) tuvo un rol activo en las mentiras emitidas contra el presidente Evo Morales con el llamado “Caso zapata” y el 21F. En noviembre de 2017, María José Rodríguez, Directora General de Rodríguez & Baudoin en Bolivia y Ecuador, Luisa García, socia y COO de Llorente & Cuenca Latinoamérica firmaron el acuerdo. La propia Llorente & Cuenca en su página oficial y después de hacer publica sus ganancia de más de 30 millones de dólares dice que Rodriguez & Baudoin es una incorporación a su firma. Que tiene lazos con el departamento de defensa de EEUU (cosa que ampliaré en otro artículo). Vale recordar que el periódico Pagina Siete por ejemplo, tiene su hosting en Cloduflare, una empresa ligada al pentágono y que anonymous denunció como protectora de los sitios de ISIS. Eso quiere decir que a través de Rodriguez & Baudoin, las elecciones en Bolivia serán un gran laboratorio de fake news, posverdad y mentiras contra Evo Morales. Y con una minuciosa aplicación de Biga Data e inteligencia artificial, una verdadera guerra digital dónde nuestros enemigos tienen las mejores tecnologías.

Es momento de dar vuelta a esto, hay tiempo, y los enemigos están plenamente identificados.

*Eduardo Lohnhoff Bruno, nació en San Ignacio de Velasco, Santa Cruz en 1984, es miembro de la Juventud Comunista de Bolivia y de la plataforma La Resistencia.