¡Hasta el Jaque mate siempre!

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A 50 años de la desaparición de Ernesto “Che” Guevara, su espíritu indomable aún sigue retumbando en todos los confines de la tierra, propagando vientos de transformación y esperanza, considerado un gigante de la historia, que libró combates en selvas, serranías o campos con una determinación tan férrea en pos de lograr un mundo más justo, solidario y humano, ese carácter férreo e inmutable que lo caracterizaba se fue forjando ya desde su infancia, en aquella pequeña habitación donde pasaba la mayor parte del tiempo, pues el asma ya lo aquejaba, es así como la vida le decía al pequeño Ernesto que los obstáculos existen, pero están para vencerlos.

Fue su padre cuando Ernesto tenía alrededor de 11 años el que le inicio por los misteriosos e enigmáticos caminos de aquel llamado juego ciencia, juego milenario, que cautiva al ser humano por las leyendas que nacen entorno a él, las historias con las que viene, relatos épicos de otros tiempos y lugares, desde esos momentos Ernesto se volvería un asiduo practicante de tan interesante disciplina, pues mientras más lo estudiaba y practicaba, más convencido estaba de sus enormes beneficios, llegando a referirse a él de esta manera “el ajedrez constituye un medio eficaz para la educación y formación del intelecto del hombre” sentencia de la que estaba convencido pues su indómito espíritu no se limitaría hacer revolución en las serranías o en las selvas sino que sus combates también los plantaría en ese campo de escaques claros y oscuros que lo cautivo desde pequeño, promoviendo por toda la isla cubana su práctica, el ajedrez tuvo en él un Comandante, que fue pieza fundamental para su masificación y desarrollo.

Siendo consciente de los beneficios del ajedrez, el Che desde el lugar en que se encontraba siempre era un ferviente promotor de esta disciplina ya sea desde sus cargos públicos en el gobierno cubano o desde las zonas de combate, siempre apoyó su práctica, de esta manera el ajedrez empezó a formar parte de la cotidianidad de la Isla.

El Che fue el principal impulsor de los Capablanca in Memorian que vio su primera versión en el año de 1962, fue por largo tiempo el torneo que reunía a los mejores exponentes del mundo de los trebejos, este torneo fue un elemento importante para la evolución del ajedrez cubano y de gran beneficio para el ajedrez del continente pues en ellos participaban además maestros de todas partes de nuestra América, el resultado de todo ese impulso fue la organización de la Olimpiada Mundial de Ajedrez en la Habana en 1966, el evento máximo del orbe ajedrecístico y la cúspide de este importante trabajo de masificación llego en 1975 cuando Cuba título a su primer Gran Maestro de ajedrez, Silvino García, tal como lo había vaticinado años atrás el mismo Che “Cuba tendrá Grandes Maestros (de ajedrez) y eso será también obra de la Revolución”.

La pasión del Che por este noble juego se hacía evidente no solo por su presencia en los actos protocolares de inauguración y clausura de los eventos ajedrecísticos sino también por sus visitas constantes a la sala de juego, expectante y atento a las partidas, donde quedaba absorto por las batallas intelectuales de alta estrategia que se observaban sobre los tableros, con las piezas atentas y dispuestas para ejecutar las maniobras de los maestros de ajedrez que luchaban por el triunfo.

La misma fuerza y compromiso con las que movía las piezas de madera sobre esos mundos enigmáticos escaqueados, se ve en sus luchas en los campos de batalla, en sus mensajes y sus discursos, es decir en su accionar cotidiano, sus partidas muestran la claridad de su pensamiento, su espíritu inquebrantable y su profundo amor por la libertad, pues como muy bien decía el Gran Maestro Internacional de Ajedrez Miguel Najdorf “…El ajedrez es un espejo del alma. Vea cómo un hombre juega y verá su esencia…”.

Najdorf tuvo la posibilidad de disputar alguna partida con el Che de la que comentaba lo siguiente: “…Una vez el Che me invitó a jugar simultáneas en La Habana ante diez tableros: en el 1 estaba Fidel, en el 2 Raúl, en el 4 Cienfuegos, en el 5 Dorticós, en el 6 el Che… al Che le ofrecí tablas y no aceptó. ‘Con usted gano o pierdo’, me dijo…”.

Esta hermosa anécdota del ex campeón mundial juvenil de ajedrez Miguel Najdorf, sintetiza el carácter y temple del Comandante Guevara, ¡Ganar o Perder! en el ajedrez como en la vida no podemos ser tímidos, no podemos vivir sin compromiso, pues ya lo decía el primer campeón mundial oficial de Ajedrez, Wilhelm Steinitz “… el ajedrez no es para almas tímidas…”.

El trabajo por la masificación del ajedrez del que Lenin decía “…el ajedrez es una gimnasia mental…” tuvo resultados extraordinarios para Cuba, llegando a tener campeones mundiales juveniles y muchos Grandes Maestros y Maestras de primera línea, pues el ajedrez se convirtió cuestión de Estado.

Por su invaluable aporte al desarrollo y a la masificación del ajedrez el Che fue incluido en el LIBRO DE ORO de la Federación Internacional de Ajedrez y condecorado con la distinción de CABALLERO DE LA FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE AJEDREZ, la más alta condecoración que otorga la FIDE.

Indudablemente el Che fue clave para esta revolución del ajedrez en Cuba, impulsando una política de Estado de apoyo al ajedrez digno de imitar. Ya para finalizar dejo un link donde pueden apreciar algunas partidas disputadas por el Maestro Ernesto “Che” Guevara.

Permítaseme despedirme con la frase que simboliza su vida, que sin duda alguna nuestro compañero Che, colega ajedrecista entenderá, y hasta puedo imaginármelo con una sonrisa llena de esperanza y solidaridad.

 

¡HASTA EL JAQUE MATE SIEMPRE!

¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

Alan Borda Rivera

Master FIDE (Federación Internacional de Ajedrez)

Che Guevara – Partidas de Ajedrez de Ernesto Che Guevara

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