Elecciones Judiciales, Mesa y su Amnesia Selectiva

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Escribo estas palabras con un poco de rabia, hasta impotencia en un contexto en que muchos analistas hablan de los millennials como si fuéramos la generación sin sentido o como si el futuro en nuestras manos estuviera destinado a la incertidumbre, ya que “ellos” dejaron muy bien el presente “sarcasmo”, uno de ellos es el de la justicia, lo siguiente está escrito con conocimiento de causa por haber participado como asesor de la Comisión de Constitución durante el proceso de Preselección de Magistradas y Magistrados para el Tribunal Constitucional Plurinacional y el Tribunal Supremo de Justicia.

Este actual proceso de preselección revistió de muchos elementos y características que no tuvo el anterior un trabajo arduo de selección y evaluación en las Comisiones en las que se llevó a cabo, etapas dentro del mismo que funcionaron como filtros en los que se venía seleccionando a los mejores, una primera “verificación de requisitos” en la que se constataba que cada uno de los postulantes sin excepción cumpliera con todos los requisitos dispuestos en el reglamento de preselección ,la “evaluación de méritos” en la que por puntuación se calificaba los mejores currículos, formación, experiencia, producción intelectual, ser autoridad de pueblo indígena, hasta una puntuación máxima de 40 puntos, “examen escrito”  (esta con una puntuación máxima de 30 puntos) y calificaban a la posterior “entrevista “ los que tuvieran un mínimo de 36 puntos (también esta con una puntación máxima de 30 puntos), en todas estas etapas participo la oposición, calificando y seleccionando a los mejores durante todo el proceso, hasta que los mejores calificados (un puntaje mínimo de 56 puntos ) llegan a la Asamblea legislativa Plurinacional donde se tienen que someter a la selección y al voto calificado o los llamados dos tercios, para ser seleccionados como candidatos que estarán en las papeletas de votación el 3 de diciembre. Este proceso estuvo marcado por jornadas maratónicas de trabajo desde muy temprano hasta la madrugada, sin feriados ni días de descanso durante semanas y meses, oposición, oficialismo y la participación del “Comité ejecutivo de la Universidad Boliviana” CEUB. Esa fue la Preselección.

El señor Carlos Mesa habla y da su opinión en los medios con el derecho que obviamente goza en nuestro país, la libertad de expresión, él dice que su voto será Nulo porque es escéptico sobre el proceso  y porque también así demuestra su inconformidad con la  preselección y las elecciones judiciales, que no está de acuerdo con el formato de elecciones que más o menos para la gente es muy complicado decidir sobre esto, es lo que dice.

Tal vez para él eso de que la gente decida sobre estas cuestiones como la justicia se le hace muy raro y no va con el carácter elitista de la democracia representativa que a él siempre le gusto, como sus gustos por la arquitectura señorial-colonial donde solo se paseaban sombreros de copa y trajes finos, la democracia vendría a ser una cuestión de élites.

El señor Mesa goza de una amnesia selectiva a la hora de emitir sus opiniones, porque no mejor dice: no estoy de acuerdo con todo esto porque no era lo que en mis tiempos se hacía, en mis tiempos la justicia era una cuestión de élites, de cuoteo entre los partidos que detentábamos el poder, de dedazos, no era una cuestión de más democracia y punto.

El entonces presidente de la República el 30 de julio de 2004, designó por decreto a 17 autoridades judiciales pisoteando la Constitución que establecía que esto era atribución del Congreso Nacional.

No debería venir acá a tratar de disfrazar sus opiniones con eufemismos, lo que parece es que como el señor Mesa muchos aún no entienden que la configuración del poder desde el Estado y el sistema político en Bolivia sufrió cambios estructurales y que las elecciones del Órgano Judicial es solo uno de los productos de estos cambios.

Ahora mejor lo que deberían hacer estos personajes es ponerse la mano al pecho y dejar de mentirle a la sociedad tratando de hacerles creer que votando Nulo van a mejorar la justicia y decirles la verdad, que el único interés es convertir esta elección en un plebiscito de aprobación o desaprobación a la gestión del gobierno.

Mauricio Leigue Militante de Columna Sur-Politólogo

 

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