Charlie’s Disco Show


Por: Juan Alberto Guerra

Asistimos ayer al conversatorio que brindó el candidato por “Comunidad Ciudadana” Carlos Mesa en la ciudad de Buenos Aires. 

Su día comenzó en el Aeropuerto Ezeiza donde una comitiva de no más de seis personas lo recibió con un enorme póster con el rostro del candidato. Selfies de por medio y arengas conocidas de la oposición fueron coreadas por la gente que luego condujo al candidato en un vehículo al lugar donde comenzaría la ronda de preguntas y de contacto con la colectividad boliviana residente en Argentina, rueda de prensa caracterizada por la concurrencia de los principales medios de comunicación locales de los residentes de nuestro país en la Capital Federal del vecino país. 

Llama la atención que esta actividad se realizó en ambientes de una discoteca en la popular zona de Liniers donde en los alrededores habita una cantidad importante de bolivianos, suponemos eso a que desde la asesoría política de “Comunidad Ciudadana” se intenta acercar la imagen del candidato al electorado popular que habita zonas comerciales donde el boliviano es pieza infaltable del mosaico cosmopolita de lo que muchos consideran la París del sur. 

En su comitiva también estaba el ex cónsul general de Bolivia en Buenos Aires, Gustavo Aliaga, quien ejerció funciones entre 2002 y 2004, quién es recordado por la colectividad por haber dejado acéfalo el cargo hasta el año 2006 en los que su vicecónsul Alvaro Gonzalez Quint ejerció funciones y quien tuvo una denuncia de la organización “Liga de los derechos del hombre”,  de estar involucrado en la red de trata de personas relacionada a los talleres textiles clandestinos. El suceso se destapó después del terrible suceso de la calle Luis Viale en la que fallecieron 6 personas incluidos 2 niños en un taller clandestino. 

Es también sabido por la colectividad que aún hay personas relacionadas estrechamente a Aliaga ejerciendo función pública en consulados en otras provincias como en la provincia de Mendoza. 

También estuvieron apoyando organizaciones conocidas por su militancia a las causas políticas de “Bolivia dijo NO” y lógicamente “Comunidad Ciudadana”. 

Las preguntas comenzaron de una larga y educada presentación por parte del candidato instando a que la colectividad boliviana le exprese  sus necesidades para tomarlas en cuenta para sus programas de gobierno, suponemos. 

Hubieron preguntas de diferente tonalidad, estas sirvieron mucho para conocer las propuestas del candidato para a la colectividad y además para que la misma conozca sus opiniones sobre proyectos que actualmente el gobierno de Evo Morales se encarga de llevar a acabo como el seguro universal de salud que consideró como una quimera a largo plazo aún imposible de nivelarse al sistema de salud argentino, denostando el esfuerzo que se está haciendo. 

Muchas de las respuestas que dio el candidato parecían un malabar para mostrar un afán a conservar el modelo social del presidente Morales. Reconoció que su llegada fue trascendental para la transformación social del estado hacia un modelo plurinacional. Insistió en que su renuncia fue fruto de las circunstancias y de su gran amor hacia la vida humana. 

En general en sus respuestas apeló a las emociones del espectador, a “la moral democrática” y al recuerdo de algunas de sus acciones en el gobierno que él resalta como aciertos pero que hasta el momento son sometidas a escrutinio público por lo cuestionables de estas. 

Hubo críticas por su falta de conocimiento de la realidad del boliviano migrante en tierras australes ya que tocó de manera somera problemáticas que realmente nos atañen a los que vivimos el día a día en Argentina, como la explotación laboral en talleres clandestinos, en el campo, en las ladrilleras y en la construcción. 

Llegó el turno de realizarle mi pregunta y decidí tocar un tema que más o menos puedo decir que conozco que es el análisis económico, aunque también me dedico al análisis de medios y geopolítica como se lee en algunos artículos que escribí con anterioridad. 

Le expresé mi curiosidad sobre el plan económico político que pretende llevar a acabo en el país, adendando a esta pregunta si es que en un hipotético caso que llegase al poder, dejaría la cotización del dólar fluctuante a merced del mercado y  si permitiría la fuga de divisas sin tributación o cupo. 

La manera en que me respondió cumple perfectamente su esquema de personalidad. Primero, antes de desarrollar,  debo notar claramente la incomodidad que se evidenció en las personas que acompañaban en la testera al candidato, sobre todo la risa nerviosa del señor ex cónsul Gustavo Aliaga.

La primera parte de su respuesta fue una especie de “dibujo” como lo diríamos coloquialmente entre los que vivimos en Argentina. Hábil orador, no quepa duda, habló de nuestra dependencia a los recursos no renovables y al des aprovechamiento de recursos como el litio y el hierro, a pesar que en ambos campos hubieron avances muy por encima de cualquier gesta que habría propulsado su administración o la de cualquier otro gobierno neoliberal previo. Prometió, así, “activar” estas áreas del desarrollo para demostrar que dispone de algún esbozo sobre lo que podría plantear como programa superador al programa actualmente en marcha en Bolivia llevado a cabo por el gobierno del proceso de cambio. Acusó a este de ser un proceso agotado en sí mismo que no dispone de un nuevo norte (¿?) Tocó temas como la huella de carbono… En un país que recién tiene una industria incipiente no es el discurso que un empresario quisiera escuchar, claramente. Respondió sobre la cotización del dólar frente a nuestro boliviano. Habló bien del proceso de bolivianización de la economía y dijo lo que todos querían oír… “No es aconsejable un cambio en la moneda”. Intentó  así pasar rápidamente al siguiente colega sin responder la pregunta referida a la fuga de divisas a lo que, le recordé que no lo había hecho y  escuetamente respondió dos cosas: primero, no cambiaría la política con respecto al sistema financiero y las remesas en divisa actualmente vigente  y segundo, impulsaría el “ahorro” en las AFPS que al parecer dichos fondos plantea utilizarlos como motor económico para algún tipo de negocio, lo cual nos alerta sobre la posibilidad de utilizar recursos de las jubilaciones para literalmente jugar a los dados en el sistema financiero a través de las bolsas de valores como hicieron en los 90 tanto en Bolivia como en Argentina.

El colega que me siguió al ver que básicamente había eludido mi pregunta de manera hábil (acá le diríamos: alto chamullo papá) insistió en que si bien el candidato aduce que el modelo del proceso de cambio “está agotado”, entonces: ¿Qué otro modelo propone en contraposición?. Otra vez hábilmente el candidato notó que la pregunta era básicamente igual a la que le formulé antes e incluso lo hizo notar el mismo y expresó que no contestaría de forma distinta a lo que me había respondido antes para no parecer que se contradecía. 

Bueno, la conferencia  siguió hasta que animados por las preguntas hechas anteriormente empezaron a haber algunos cuestionamientos que rozaban el escarche y sus asesores decidieron pronto y seguro llevarse al candidato a una zona donde la situación era controlable. 

Fue en el proceso de salida de la discoteca, transformada por unas horas en centro de medios para la rueda de prensa del señor Mesa, que comenzaron los griteríos y escarches. 

Militantes de movimientos sociales relacionados con las migraciones masivas ocasionadas por las decisiones económicas del gobierno del señor Mesa y de su antes socio Gonzalo Sánchez de Lozada, expresaron su molestia por su presencia, recordándole que su éxodo se debió a las pésimas decisiones a nivel económico y político que tomaron el y su gabinete de tecnócratas.

La reacción de algunos miembros de la comitiva del candidato fueron reprochables en todo sentido, apelando al burdo insulto racista y clasista, inaceptable a esta altura de las circunstancias y contradiciendo lo que su candidato había expresado en la misma rueda de prensa que habíamos  tenido hace tan solo unos minutos atrás. 

Analizando profundamente todo lo ocurrido: desde la cantidad y calidad de militancia que compone, al menos en Buenos Aires, la propuesta política de Mesa, hasta las respuestas que dio afirmando que básicamente no cambiaría ni el modelo social, ni político, ni económico, me pregunto… . ¿Para qué entonces votaría alguien a otra persona que no sea Evo Morales si prácticamente no habría casi nada para cambiar en lo que es realmente trascendental para un país  que es la economía y la política social ? 

Yo creo que hay un inapelable padrinazgo de asesores que, no quiero creer, le sugieren al candidato decir todo lo que el electorado quiere escuchar para que luego al llegar al poder hacer todo lo contrario . Si sabremos de lo que se trata eso los que vivimos en Argentina a esta altura del 2019… .