CEMENTERIO DE ELEFANTES Y LA RECUPERACIÓN DE UN HIJO DE MIGUEL ALANDIA PANTOJA

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LA HISTORIA DEL MURAL DE MILLUNI CONTADA POR HURACÁN RAMÍREZ

El pasado viernes 1° de septiembre, Javier Del Carpio Sempertegui y Eliazar Loza, ambos trabajadores del arte integrantes del colectivo “Cementerio de Elefantes”, encontraron un mural de Miguel Alandia Pantoja, de aproximadamente 6 metros de largo por 3 de alto. Fue descubierto en el ex centro minero de Milluni (Teatro Hernán Siles, El Alto – La Paz), en una construcción abandonada y que con el paso del tiempo se derrumbó, a excepción del muro donde se encuentra pintado el mural, que estuvo recubierto por escombros durante décadas.

Javier del Carpio Sempertegui, Eliazar Loza, Iván Toledo Moreno, Jhonny Pari, Leonel Jurado Elart

Desde ese momento un grupo de compañeros de Cementerio de Elefantes, ha estado trabajando a todo pulmón en la protección del mural pues se encuentra en peligro de colapsar, la pintura está cada día más humedecida por las lluvias y el agua que se acumula muy cerca al muro. Estos días han estado trabajando en cubrir el mural y desviar el agua para que la humedad no siga dañando la pintura. La iniciativa, así como el mayor esfuerzo desplegado desde el día que se lo descubrió hasta hoy jueves 7 de septiembre, ha sido realizado por parte de este puñado de guerreros del arte que buscan preservar la voz del pueblo y de sus revoluciones expresadas a través de la cultura.

Cementerio de Elefantes publica en su página de feisbuk las tareas que vienen realizando a diario en el lugar. En estos días he leído en las redes sociales digitales preguntas como ¿Cuál es la historia que relata el mural? ¿Por qué está en Milluni?, interrogantes que yo también tenía.
Al ser un ex centro minero, y luego de conocer un poco más de la historia del gran muralista boliviano Miguel Alandia Pantoja, el día martes 6 de septiembre por la noche me comuniqué con el compañero José “Pepe” Pimentel, actual Presidente Ejecutivo de la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL), quien de inmediato se movilizó para colaborar a rescatar el mural comentándome de su gran importancia. De esta manera es que hoy, jueves 7 de septiembre, entramos en contacto con el legendario exdirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Edgar “Huracán” Ramírez, fundador del Sistema de Archivo Nacional de la COMIBOL.


Siempre es un honor para mí escucharlo, aprendo de compañeras y compañeros como él más que de cualquier libro, y al ser el Mural de Milluni un tema de interés y de gran importancia histórica y cultural para nuestro país, comparto con ustedes esa gran historia que contiene el mural de Alandia Pantoja, contada por el compañero Huracán:

“Milluni era como la Sierra Maestra en Cuba, como Petrogrado en la Revolución Rusa. En 1952 cuando se da el Golpe a Urriolagoitia, a la cabeza de Seleme, los fabriles aquí se levantaron en Villa Victoria, en el Bosquecillo, en Pura Pura. Estaban siendo masacrados por la fuerza aérea y el ejército que se parapetó en la Ceja, lugar que en ese entonces no tenía todas las casas que ahora tiene. De ahí disparaban al Bosquecillo, donde estaban fabriles.

Los mineros de Milluni tenían un dirigente, me acuerdo que cuando Juan Lechín hablaba de él, le decía el “Gran” Natalio Mamani, siempre lo trataba así. Yo lo conocí, éramos amigos, un gran dirigente minero. Él era Secretario General, allá en esa época cuando estaba la compañía “Fabulosa Mines”, una mina muy próspera que después pasó a manos de Goni. Los mineros allá hicieron una asamblea y tomaron la determinación de unirse a los fabriles, tomaron las movilidades y vinieron al combate. Pero no tenían con qué luchar, necesitaban armas, así que asaltaron “El Polvorín” y sacaron toda la dinamita que había. Alguien tuvo la idea de conseguir lo que se llama taitu, es como un ovillo de lana, empezaron a romper eso en tiras más o menos de un metro, y eso utilizaron como una especie de hondas para lanzar las dinamitas, con eso hicieron huir a los soldados porque los sorprendieron por atrás, ellos no esperaban esa acción de los mineros.

Ahí nace el primer contingente de soldados que se rinden y se pasan al lado de los revolucionarios, ahí es cuando ellos se dan la vuelta a sus gorras, con la visera hacia atrás y eso significaba que estaban del bando de los obreros, combatiendo junto a ellos. Los mineros de Milluni fueron los que le dieron la vuelta a las cosas, ellos cambiaron el rumbo de la historia, y fue una revolución armada triunfante.

Miguel Alandia Pantoja hizo su primer mural en la Federación de Mineros, al triunfo de la Revolución del ‘52, lo pintó en el salón de actos, que no era muy grande. El mural principal estaba adelante, pintó también uno más pequeño en la parte de atrás y seis cenefas arriba de las puertas, todas esas pinturas rodeaban nuestro salón.

Cuando Natalio Mamani vio el mural, pidió a la federación que se haga uno parecido en Milluni, cómo no hacerlo si la participación de los mineros de Milluni fue determinante para el triunfo de la revolución, así que el gran muralista Alandia Pantoja lo realizó en la década del 50, creo que entre el 53 y el 54. El Gran Natalio Mamani murió como todos los héroes, olvidado. Esa es la historia del mural que ahora los compañeros han encontrado.
Lamentablemente no quedan muchos murales de Alandia Pantoja, porque en las dictaduras se ordenó destruir toda nuestra historia. Me acuerdo que en ese mural pequeño que había atrás del salón de actos, había una alcayata, es como un clavo de medio metro, ahí se colgaban los fusiles de los mineros, hay una foto donde se ven los fusiles colgados. Y en ese lugar es donde hieren a Marcelo Quiroga Santa Cruz, y se lo llevan para torturarlo y asesinarlo.

Lo primero que ordenó destruir García Meza fue la Federación de Mineros, destruir esos murales donde estaba nuestra historia, y nosotros decidimos salvarlos junto al hijo de Alandia Pantoja, que se llama Sergio. Le dijimos “Sergio tienes que salvar a tus hermanos”, porque también eran hijos de Miguel Alandia Pantoja. Esa es una frase que no olvido. Y él lo hizo, inmediatamente tomó conocimiento de lo que estaban queriendo hacer con sus hermanos, se movilizó y realizó gestiones en la UNESCO para salvar las obras de su padre.

Cuando estaban haciendo este trabajo incluso me acuerdo que se encontraron con otros murales atrás de los que estaban en el salón. Me imagino que quizás a Alandia Pantoja no le gustó mucho cómo quedaron los primeros. Eso también se rescató. El Ministerio de Culturas ahora cuida esos murales, no me gusta mucho el lugar en el que están porque creo que no se puede apreciar como nosotros quisiéramos la historia que hay en cada una de esas grandes murales; pero sí debo reconocer que ayudaron a salvarlos y eso es lo más importante.

Había otro mural de Alandia Pantoja en Palacio de Gobierno, pero Barrientos lo hizo destruir a picotazos, después pusieron estuco a ese muro y le pusieron una repisa. En ese mural estaba el pueblo emergiendo pisando soldados, así que estaba claro que Barrientos haría matar a ese mural.
Estos murales son lo más grandes que existen para quienes hemos sido trabajadores de la minería, lamentablemente no quedan muchos, deben ser como cuatro, los otros han muerto heroicamente. Ahora tenemos que salvar al Mural de Milluni, un hijo desaparecido de Miguel Alandia Pantoja, así que de inmediato nos uniremos al gran trabajo que están realizando los compañeros (Obreros del Arte del colectivo Cementerio de Elefantes)”.

Javier del Carpio Sempertegui, Eliazar Loza, Iván Toledo Moreno, Jhonny Pari, Leonel Jurado Elart, son los compañeros trabajadores del arte que en estos días están haciendo el trabajo importante de rescatar este mural. Esperamos movilizar con este artículo a todas las instituciones del Estado y a la Sociedad Civil en su conjunto, para rescatar la memoria histórica de nuestro país.

Maria Nela Prada Tejada
La Paz, 8 de septiembre de 2017

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